Sopar d'empresa

Quan arriben aquestes “entranyables” dates nadalenques tothom perd el puto cul per munta-s’ho i escaquejar-se de la parella i demés pollades familiars. M’estic referint als soparets d’empresa.


En principi estan pensats i concebuts per “guarir” les ferides que la convivència diària dels patidors treballadors que conviuen tot l’any odiant-se i que un cop l’any se l’agafen amb paper de fumar fent veure que tot està bé, que és molt bonic treballar plegats i que bé que ho fem. La veritat, ans al contrari, és ben diferent. M’explicaré.


- Aquella rossa me la follaré el dia del sopar!. – Pots escoltar els dies abans de la celebració entre els presumptes i potencials participants.


- A veure si aquell capullo la té tan grossa com aparenta amb els pantalons ben arrapadets que du sempre. Se li mantindrà erecte més de 2 minuts? – Es pregunten les famelles afamades de sexe que els seus marits no els proporcionen durant l’any.


En fi, tot plegat, un grapat de despropòsits i de desitjos impossibles per a una colla de castrats i castrades mentals i sexuals. Se’n tornaran a casa o amb la cua entre les cames o amb el xoxet ben eixut.


I després del soparet, ve el Nadal amb la seva nit i dinar posterior, Sant Esteve, cap d’any i els putos reis. Ah! I tot regat amb uns bons caves, família a dojo, nens esvalotats, sogres emprenyades,... Quin panorama més nadalenc... Fantàstic!


Per això, i moltes altres coses que no esmentaré, prefereixo quedar-me a casa, escriure en el meu blog, petar-la amb les meves amigues en els xats, veure bones pelis porno i cascar-me-la al sofà tranquil·lament.

Per cert, abans d'escriure aquesta parida a caigut una bona palla observant a la grandíssima Jenna Jameson follant com una descosida. Això és vida...

Una bona palla després d’un bon soparet en solitud és un autèntic plaer. Us ho recomano.


Apa, fins la propera!

Per començar, musiqueta per posar-vos a to: AC/DC

Led Zeppelin. Contrapunt als anteriors

Cat Stevens, abans...

Mira que fotre el camp... Quina gran pèrdua!

Amor cubà.

13/04/2008

Fauna austral





L'ornitorrinc, entranyable i noble animal

No es posible pensar en la existencia de un animal con piel de topo, cola de castor, patas de rana, espolón de gallo, pico de pato y dientes. Además se trata de un mamífero que pone huevos. Residente en los lagos y ríos de Tasmania y Australia, el ornitorrinco parece un animal al que la naturaleza armó con lo que le quedaba. Pero, estudiado a fondo, es un ser formidable.

Es un animal excavador, construye, en la costa de los ríos, una madriguera las cuales son de dos tipos: una ordinaria y otra destinada a la reproducción. En la primera viven tanto el macho como la hembra; en la segunda, sólo la hembra. Ambas se hallan totalmente fuera del agua, incluso la entrada, que es excavada en las partes escarpadas de la orilla y sólo queda cubierta por el líquido cuando se producen las grandes crecidas. La madriguera para la reproducción que excava la hembra, consiste en una galería que mide entre 4,5 y 6 m de longitud, situada a unos 40 cm de profundidad; en la extremidad de la galería se abre la cámara de nidificación, situada de modo que las crecidas no lleguen a ella en ningún caso: en esta cámara se halla el nido, hecho de hojas, hierbas acuáticas, etc. Ultimados los preparativos, la hembra gestante cubre con tierra la entrada, sirviéndose de la cola, de modo que, desde el exterior, ni los animales depredadores ni el hombre puedan sospechar la existencia de la madriguera. Luego, la hembra procede a la puesta de los huevos que son blandos y compresibles, en número de dos por lo general, a veces tres; al parecer, la incubación dura dos semanas, durante las cuales la madre mantiene los huevos cerca de su cuerpo, Al nacer las crías inmediatamente se introducen en un pliegue de la piel, especie de rudimento de bolsa marsupial donde se vierte la secreción láctica. Para hacer todo aún más confuso, los ornitorrincos poseen dientes de "leche" que pierden con la edad. El ornitorrinco adulto tiene dientes en los jóvenes se forman tres dientes calcificados, los del adulto son reemplazados por placas córneas.

El ornitorrinco pesa 60 kilos aunque parezca muy pequeño en verdad pesa mucho. Este animal mide entre 60 y 40 cm, la cola mide 30 cm, el pico mide 6 cm de largo y 5 cm de ancho. El ornitorrinco vive generalmente en ríos. Los ojos son pequeños y los oídos padecen de auricular externo sin embargo tanto la vista como es oído son excelente. El macho tiene un espolón en la cara interna de las extremidades posteriores que está conectado con una glándula que secreta una sustancia tóxica que se supone utiliza como sistema de defensa.

Su pico de pato, recubierto por una fina piel, la cual se prolonga hacia detrás, formando una especie de escudo, es un elemento increíblemente útil para buscar alimento en el fondo fangoso de los ríos donde los ornitorrincos se alimentan de gusanos, larvas de insectos, camarones de agua dulce, caracoles inmaduros y pequeños peces y ranas. El pico constituye un filtro excelente, que permite al ornitorrinco separar del agua las sustancias comestibles e irlas acumulando en las amplias bolsas maxilares que se extienden a los lados de la cabeza. A continuación mastica con parsimonia los alimentos.

Una vez que se ha sumergido bajo el agua sus ojos, orejas y fosas nasales se cierran por lo que nada sin ver. Es ahí donde se pone en juego el aspecto más fantástico de este animal. El pico de los ornitorrincos posee electro receptores tan sensibles que pueden percibir el campo eléctrico generado por el ligero movimiento de la cola de un camarón a veinte centímetros de distancia. Sin duda alguna, un cazador extremadamente eficaz que aún hoy en día nos sigue sorprendiendo. El pelaje se compone de pelos cerdosos, gruesos, de color castaño oscuro con reflejos blanco plateados; recubren una lanilla muy blanda y grisácea que recuerda mucho la de la foca y la nutria. Cerca del ojo se observa una manchita blanca o amarillenta. Las patas son de color rojo oscuro; el pico, negro en la parte superior, presenta una coloración amarilla y negra en la inferior, aunque los ejemplares jóvenes tienen un espléndido pelaje blanco plateado que cubre las patas y la parte inferior de la cola. Sobre todo cuando se halla húmeda, la piel de este animal emana un desagradable olor a pescado, quizá derivado de una secreción oleosa especial.

Durante el invierno, el ornitorrinco atraviesa por períodos de letargo que duran pocos días. Es un animal netamente crepuscular, aun cuando a veces también se aventure en busca de alimento durante las horas diurnas. Si el agua es muy transparente, resulta fácil seguirlo con la vista mientras se desplaza bajo el agua o en la superficie; sin embargo, el observador debe permanecer absolutamente inmóvil, ya que ni el menor movimiento escapa a su mirada y su oído, verdaderamente agudísimos. No permanece mucho en la superficie, pues prefiere estar sumergido el mayor tiempo posible. En el lodo y la vegetación de las orillas busca los insectos de que se alimenta.